‘Elevar la luz’; así se integran los candelabros en el hogar.
Los candelabros son piezas clave cuando se busca crear una atmósfera cálida y acogedora en la mesa.
En mi imaginario a priori, al pensar en una escena presidida por candelabros sobre una mesa, se me aparece inevitablemente una sala del Castillo de Bran, en Transilvania. Un espacio desmesuradamente amplio, sumido en una oscuridad gélida, apenas vencida por la luz temblorosa de enormes candelabros de tres brazos que se alinean a lo largo de una mesa interminable.
Pero nada más lejos de la actual realidad, los candelabros han evolucionado de manera múltiple encontrando versiones y estilos poliédricos que bien utilizados, pueden transformar por completo un espacio, convirtiéndose en el centro de todas las miradas.
Candelabro decorativo, estilo nórdico
’Elevar la luz’, el motivo que nacen los candelabros.
Aún no eran candelabros como tal, pero ya existía la idea de elevar la luz en el ‘Antiguo Egipto’.Usaban recipientes sencillos para sostener velas de sebo o lámparas de aceite. Es en Grecia y Roma antiguas donde sí aparecen los primeros candelabros propiamente dichos, llamados candelabra.
Se usaban tanto en casas como en templos y ceremonias. Fueron los romanos quien popularizaron modelos con varios brazos, muy parecidos a los actuales. Utilizaban principalmente el bronce, por su resistencia y estética elegante. Se popularizaron más allá del bronce en la edad media, donde era habitual ver candelabros de arcilla y cerámica en las casas y de hierro forjado en monasterios, castillos e iglesias.
Durante la edad media en Asia los candelabros eran muy diferentes, allí elevaban la luz a través de lámparas de aceite principalmente, en lugar de velas. En China, Corea e India, los primeros candelabros eran soportes elevados para lámparas, no para velas cilíndricas. La luz tenía un significado espiritual, más que decorativo, y los candelabros formaban parte de ceremonias religiosas.
Candelabro azul cobalto
Actualmente los candelabros adquieren un transfondo distinto, se utilizan como elemento prácticamente decorativo. Su uso ha dejado de estar asociado a una clase social y se popularizó el diseño de este objeto para diferentes estilos y escuelas, evocando ambientes totalmente cambiantes según su diseño y material.
Existen distintas maneras de integrar un candelabro, para ello hay que tener en cuenta varias ideas y consejos de diseño para lucir candelabros en el hogar.
La importancia de la agrupación y la altura es fundamental para lograr un efecto visual mas dinámico y moderno, de esta manera es importante contar con una selección de tres candelabros de diferentes alturas y líneas u otros elementes (jarrones, floreros, o velas) que aporten distintas dimensiones de altura al mismo rincón.
Mesa de centro de salón decorada con candelabros y jarrones de distintas alturas
La clave está en agruparlos en números impares, y combinar diferentes alturas. Esta variación aporta movimiento y profundidad, creando un conjunto mucho más estilizado y atractivo.
Candelabros como centro de mesa. Colocar los candelabros en el centro de la mesa es un triunfo en caulquier reunión, la clave para asegurar el éxito en decoración es convinarlos con estilo. Pueden lucir por sí solos o acompañados de elementos naturales como flores, ramas o follaje seco. Lo más importante es mantener siempre un equilibrio elegante, evitando la saturación y que no interfieran con la vista o la comodidad de los comensales. Una forma sencilla de renovar la decoración es añadir detalles estacionales alrededor de la base del candelabro. Flores frescas en primavera, piñas y tonos cálidos en otoño, o ramas verdes en invierno pueden marcar la diferencia y dar coherencia al ambiente.
Seguridad ante todo. Más allá de la estética, la seguridad es fundamental. Revisa minuciosamente de que las velas estén bien firmes y no representen un riesgo. Una alternativa de luz segura son las velas de LED.
Con una correcta combinación de alturas, materiales y detalles decorativos, los candelabros pueden convertirse en el elemento estrella de cualquier ocasión. Atrévete a experimentar y dale a tu mesa ese toque especial que nunca pasa desapercibido.

